Antecedentes de muralismo Méxicano
México tiene una tradición de pintar murales, comenzando por la Civilizacion Olmeca en el periodo prehispánico y en el periodo colonial con murales mayormente pintados para evangelizar y reforzar la doctrina cristiana. La tradición moderna tiene sus raíces en el siglo XIX, con el uso de temas políticos y sociales. El primer muralista mexicano en usar temas filosóficos en su trabajo fue Juan Cordero en la mitad del siglo XIX, a pesar de que él tuvo mayor trabajo con temas religiosos como la cúpula de la Iglesia de Santa Teresa y otras iglesias, él pintó un mural no tan religioso en el recinto de Gabino Barreda en la Escuela Nacional Preparatoria.
El final del siglo XIX estaba dominado políticamente por Porfirio Díaz; este gobierno fue el primero en impulsar el desarrollo cultural del país, apoyando a la Academia de San Carlos y enviando a artistas prometedores a estudiar en el extranjero. Sin embargo, este esfuerzo dejó fuera a la cultura y gente indígena con el objetivo de hacer parecer a México como Europa. Gerardo Murillo , también conocido como Dr. Atl, es considerado como el primer muralista mexicano moderno con la creencia de que el arte mexicano debe reflejar el estilo de vida mexicano. La Academia y el gobierno sólo habían promovido imitaciones del arte europeo por lo que Atl y otros muralistas presionaron al gobierno de Díaz para permitirles pintar en paredes de edificios para escapar del formalismo. Atl también organizó una exhibición de manera independiente en donde artistas indígenas promovieron temas nacionales con coloridos bocetos que más tarde aparecerían en el muralismo. Otra gran influencia en los artistas más jóvenes fue el trabajo gráfico de José Guadalupe Posada quien se burlaba frecuentemente del estilo europeo y creó caricaturas con crítica social y política.
Gerardo Murillo (Autoretrato 1948).
La Revolución Mexicana fue la culminación de la oposición hacia las políticas de Díaz. Un grupo de oposición muy importante fue una comunidad intelectual que incluyó a personas como Antonio Caso , Alfonso Reyes y José Vasconcelos . Ellos promovieron una filosofía populista que coincidió con la crítica social y política de Atl y Posada e influenció a la siguiente generación de muralistas como Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros . Estas ideas ganaron poder, sin embargo, en casi una década se generó una disputa entre las distintas facciones que peleaban por el poder, los gobiernos cambiaban frecuentemente con un número considerable de asesinatos, incluyendo el de. Atl apoyaba a la facción donde Venustiano Carranza lideraba y promovió el trabajo de Rivera, Orozco y Siqueiros, quienes más tarde serían los fundadores del movimiento. A través de la guerra y hasta 1921, Atl continuó pintando murales así como otras actividades que incluyeron el enseñar a la siguiente generación de artistas y muralistas mexicanos.
Murales de la cultura Olmeca Gerardo Murillo
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